M i trabajo
era en la enfermería durante un tiempo trasladando los cadáveres del hospital, habíamos
de limpiar los cuerpos. Cuando terminábamos el trabajo arrojábamos los muertos
a un montón de cadáveres putrefactos. Durante mucho tiempo me ayudo una
muchacha que estudio en Barsobia. Al cabo de poco tiempo, muchos prisioneros parecían
esqueletos, había perdido el 50 o 60 % de su peso original, no pesaban más de
30 kilos.
En las mujeres,
la obesidad era provocados por trastornos menstruales. El polvo químico con el
que los alemanes adobaban nuestra alimentación fue una de las causas, se nos
interrumpiera nuestra menstruación era pasmoso ver como cambiaba el aspecto físico
de las internadas en el campo de concentración, sus movimientos se hacían
lentos y apáticos, las cautivas daban muestra de trastornos mentales perdían la
memoria y la capacidad de concentrarse
VALENTIN SANCHEZ IBARRA 206.
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