martes, 4 de junio de 2013

Nombre del alumno: Ana Paola Rodriguez Martinez.


Materia: Comprención lectora y redacción ll


Escuela: Epoem 258


Nombre del Prof: Liliana Fuentes


Titulo del tema: Los Hornos de Hitler



Introducción 

El libro los hornos de Hitler de la escritora Olga Lengyel  es una sobreviviente de los campos de concentración de Auschwitz y birkenau  el cual fue enviada a uno de estos dos campos por ser judía pero ella no se imaginada las crueldades que vivían hay .
En el cual se explica un poco de lo que ocurrió en ese tiempo y de todo lo q hicieron los nazis para acabar con los judíos ordenandoles cosas horribles y privándoles de su libertad .



Los Hornos de hitler.
En el año de 1944, casi cinco años después de que hitler invadió Polonia, la gestapo gobernaba todo.
La doctora Olga Lengyel y su esposo vivían en Cluj, Ciudad de 100;000 habitantes que era a capital de transilvania, Olga era doctora y trabajaba con su esposo en un hospital. Los alemanes eran los que llevaban el mando en la gestapo y aunque apenas era posible obligar esperanza ninguna, rezaban para que el día de la justicia llegara. Su marido Nikol Lengyel, era director de su propio hospital llamado "el sanatorio del doctor lengyel" era un moderno establecimiento de dos pisos y sesenta cámaras que habían construido en 1938. Curso sus estudios en Berlin Olga estudio en la universidad de Clujse consideraba con mereditos por ser la primera asistente quirúrgica de su marido.
Los primeros años de la guerra habían sido relativamente tranquilos para ellos en 1939, observaron un indicio de lo que estaba ocurriendo en los territorios por los nazis  Les hablaron sobre el sistema Alemán que esto aplicaba en cada país que ocupaban en 1943, les llegaron los relatos estremesedores de las atrocidades que se estaban cometiendo dentro de los campos. 
Una de las atrocidades que realizaban los alemanes era matar o liquidar a los judíos, los almenas nunca usaban las palabras asesinato o muerte por gas. Simplemente se concentraban en escribir al lado de los hombres de sus prisioneras las aparentemente e inofencivas definiciones llamadas "Tratamiento especial, liquidación  recuperación  experimentador  solución  final". 
Cada uno de estas definiciones significaban una muerte horrible  El doctor Osvath era de la gestopo a la doctora Olga y a su esposo les hicieron firmar unos documentos o algo para quitarles todas sus pertenencias entre ellos el hospital. Ya que no les había quedado nada ella y su familia (Sus hijos, Padres y ella) fueron al ferrocarril de la muerte que la transportaría al campo de concentración, en el ferrocarril de la muerte, después de varios días las 90 personas que iban por vagan pedían agua, y solamente les daban un caldero con agua para 90 personas que iban en el vagón poco a poco iban muriendo en el transcurso de ese viaje solo los apartaba los cadáveres al otro lado del vagón. 
Pasaban días y días hasta que por fin llegaron al campo de concentración  Los agentes de la SS y de la Gestapo eran en realidad sus sepultares los oficiales que mas tarde valoraron sus riquezas eran sus herederos voraces e impacientes, les quitaron sus documentos y las pocas pertenencias que les quedaban después las mujeres fueron a un lado y los hombres a otro, de cinco en fondo. Los médicos debían situarse en un grupo separados con sus maletines quirúrgicos.
Ellos pensaban que si necesitaban doctores, quería decir que los enfermeros recibirían atención medica, pero todo eso era mentira, solo era mentira y era para mantener el orden entre los deportados de ninguna manera hubiesen podido suponer que las ambulancias iban a conducir a los enfermos directamente a las cámaras de gas y no se imaginaban los horrores que viviría aquello era como una pesadilla, a los niños y a los viejos se les ordenaba automáticamente ala izquierda , los guardianes de la ss no tenían sentimientos.
Los campos se hallaban separados por  terraplenares de un metro encima de ellos habían 3 hileras de alambrados con púas cargados de fluido eléctrico al entrar en los terrenos del campamento y al pasas por los distintos campos distinguieron distintos edificios de madera los cuales parecían jaulas.
La suerte acompaño se les ordeno quitarse los zapatos pero las que los tenían muy viejos podían quedarse con ellos puestos , después fueron llevados a un cuarto donde les ordenaron que se desvistieras ,para ser revisados salieron de hay completamente desnudas y les dieron unos uniformes todos rotos de rayas blanco con negro. A través de los prisioneras veteranas se enteraron que estaban a unos 65 kilómetros al oeste de cracovia.
El lugar se llamaba Birkenau, nombre que había recibido por estar cerca del parque de Birkewald,Birkenau estaba a ocho kilómetros de la aldea el campo de concentración de Auschwit o Oswictm llegaron frente al recinto al cual habían sido destinadas, los resplandecientes reflectores instalados sobre el alambrado con púas que rodeaba el campo indicaba que los alambres estaban cargado con corrientes de alta tensión.
Entraron junto con los últimos deportados, habían transpuesto el umbral después la puerta se cerro y tenían que olvidarse de toda su vida pasaba por que solo quedaba del otro lado de aquella enpuertalado, por que desde ahora en adelante iban a ser solamente esclavos de cosas horribles y espantosas que sufrirían hambre y fríos horribles y sin el mayor destello de esperanza.
Desde ahora en adelante su nuevo hogar seria la barraca 26. Tanto Birkenau como Auschwitz son nombres infames que constituyen una mancha para la historia de la humanidad .
Estaban separados por el ferrocarril ya que cuando los seleccionadores ordenaban a los prisioneros colocarse ala derecha o ala izquierda del anden significaba que estaban destinado a birkenau o a Auschwitz.
Auschwitz era  un campo de esclavos pero por muy feo qu fuera la vida  En este lugar era todavía mejor que Birkenau por que este ultimo era definitivamente un campo de exterminador . 
El Techo de la Barraca estaba en un estado deplorable cuando llovía el agua se filtraba en los prisioneras que estaban en los camastros altos quedaban indundados literalmente.La Suciedad de la barraca exedia ala imaginación mas poderosa. 
Sin Embargo , resultaba ridículo querer conservar limpia una barraca que albergaba de 1400 a 1500 mujeres cuando ni siquiera tenían para limpiarla escobas,trapos pero eso lo resolvieron,las mujeres que tuvieran vestidos largos , los cortarían para hacer trapos para limpiar. El Segundo día recivieron 20 vasijas para 1500 personas cada recipiente tenia una capacidad de litro y medio a demás les dieron una cubeta y un perol con capacidad de cinco litros.
Por la mañana tenían que conformarse con limpiar la vasijas lo mejor que podían para poner en ellas sus mezquinas raciones de azúcar de remolacha o margarina .Los primeros días sus estómagos se sublevaban ante la idea de utilizar lo que en realidad no eran mas que bacinicas por la noche.Pero el Hambre obligaba y estaba tan agotadas que eran capaces de comer cualquier clase  de alimentos. 


Conclusión 

En este libro te puedes dar cuenta de la crueldad que tenia Adolfo Hitler con los Judíos que los trataba muy mal queriéndolos exterminar  esta era una vida muy difícil para ellos ya que sufrieron mucho con los maltratos de los nazis e incluso ellos preferían la muerte en vez de estar sufriendo tanto.
Olga lengyel  nos redacto en este libro Los Hornos De Hitler como fue su vida  de todas las injusticias que tuvo que pasar y de seguir con las esperanzas de  que algún día todo esto teminaria. 


Ana Paola Rodriguez Martinez Grupo 206 !.
    Preparatoria Oficial No.258
Ciclo escolar 2012-2013

Los Hornos de Hitler

Nombre del alumn@:Nancy Gabriela Sixto Soto
Grupo: 206
Maestra: Liliana Dolores
Materia: Comprensión Lectora y Redacción 2



INTRODUCCION.
El presente ensayo es un testimonio, de una sobreviviente de los campos de concentración Nazi de Auschwitz y Birkenau. Nombres de no grata memoria pues resumen quizás, el punto más bajo de la crueldad y el fanatismo humano. Si la realidad se impone sobre la fantasía, resulta estrujante la profunda oscuridad que puede esconder el alma humana. La doctora Olga Lengyel escribe sus experiencias en los nombrados campos de exterminio desde su llegada, hasta la liberación. Sus detalladas descripciones comprenden en su totalidad el libro. Su intención es compartir su experiencia para que el futuro, no nos tomé por sorpresa.

Tambien con este ensayo principalmente con la introduccion tratare de explicar las causas y motivos por la que un loco psicopata enfermo de poder (Adolfo Hitler) somete y llena a casi todo el mundo de terror por cumplir su propósito, la existencia de una sola raza superioir (la raza aria).
Los Hornos de Hitler de Olga Lengyel
INTRODUCCION.
El presente ensayo es un testimonio, de una sobreviviente de los campos de concentración Nazi de Auschwitz y Birkenau. Nombres de no grata memoria pues resumen quizás, el punto más bajo de la crueldad y el fanatismo humano. Si la realidad se impone sobre la fantasía, resulta estrujante la profunda oscuridad que puede esconder el alma humana. La doctora Olga Lengyel escribe sus experiencias en los nombrados campos de exterminio desde su llegada, hasta la liberación. Sus detalladas descripciones comprenden en su totalidad el libro. Su intención es compartir su experiencia para que el futuro, no nos tomé por sorpresa.

Tambien con este ensayo principalmente con la introduccion tratare de explicar las causas y motivos por la que un loco psicopata enfermo de poder (Adolfo Hitler) somete y llena a casi todo el mundo de terror por cumplir su propósito, la existencia de una sola raza superioir (la raza aria).

Hitler era hijo de un aduanero austríaco, se quedó huérfano cuando todavía era muy joven. Se trasladó a Viena en 1905, para hacer estudios artísticos; el tiempo que estuvo en esta ciudad, en la que los dirigentes municipales mandaban con ideas racistas en contra de los judíos, fue muy importante en su vida. En 1912 se fue a vivir a Munich. En 1914 se alistó en el ejército bávaro, en el que fue cabo; en la I Guerra Mundial lo hirieron, y sufrió daños en los ojos provocados por los gases que fueron novedad en esta guerra. Por estos daños, se le condecoró con la cruz de hierro.



LOS HORNOS DE HITLER


Para el campo de concentración se le llamaba Resistencia a varios aspectos o labores que hacían  por ejemplo, le llamaban resistencia cuando a sus amigas eran llevadas a Canadá  ellas podían mandar los objetos de los internados hacia el campo,  un día una internada se peleo con un guardián de la SS, y a todas las internadas las consideraron como culpables y a eso lo consideraban como "responsabilidad colectiva", también el señor L gracias a su cooperación de Canadá,  construyo una radio, para saber las noticias que pasaba en la ciudad de Alemania  y se dieron cuanta de que el Reich trataba de vengarse, se dieron cuanta por que sabían que el realiza eso para una selección  cuando se enteraban los supervisores, era interesante por que sabían cuales podrían ser las consecuencias, y los guardianes sospechaban mas sobre eso, y ponían mas en practica los registros y controles, cuando a un prisionero checo, antes de que realizara una labor.

Ana Paola Rodriguez Martinez Grupo :206
Nos relata que Durante el periodo de descanso de los trabajadores, el 26 de agosto de 1944, se presentó un internado francés en la enfermería. Lo había visto antes.  Al oscurecer, ya nuestras fantasías habían liberado a todo Europa a base de los "Tommies". Todos los soldados de habla inglesa eran "Tommies" para nosotras."Todas las prisioneras que tengan parientes en Estados Unidos serán canjeadas por prisioneros alemanes de guerra. Estas internadas deberán dar los nombres y direcciones de sus parientes norteamericanos y todos los datos personales propios, entre ellos su nombre, su dirección anterior, su fecha de nacimiento, etcétera".Esta orden levantó un nuevo revuelo entre las detenidas del campo.
Unas cuantas llegaron inclusive a llorar porque no eran capaces de recordar el nombre de algún primo; otras, porque no habían sostenido correspondencia con sus parientes de allende el mar.Muchas internadas tenían los nombres necesarios, y se formó una larga lista. Numerosas éramos las que ya habíamos proyectado pasar las Navidades en Norteamérica si todo salía bien. Pocos días después de la salida de los "americanos" se entero de que entre los deportados de la Barraca 28 había un ciudadano norteamericano. 
Después de haber declarado Hitler la guerra a Estados Unidos, tenía que presentarme en el Comisariado dos veces por semana, como extranjero enemigo. El consulado suizo hizo una proposición de canjearme y mandarme a Estados Unidos; pero, a pesar de eso, me detuvieron el 24 de febrero de 1943 los agentes de la Gestapo, porque había escondido a una judía sin denunciarla. Fui trasladado, en calidad de deportado, al campo de concentración de Auschwitz. Llegué allí el 6 de marzo, sucio y muerto de hambre, después de pasar mucho tiempo en distintos campos y cárceles de la policía. 



Ella trabajo en los hospitales del Campo F., K., L. y del Campo E, tuvo que atender a muchos conejillos de indias humanos, víctimas de los experimentos "científicos" realizados en Auschwitz-Birkenau. Los doctores alemanes tenían a su disposición centenares y millares de esclavos. Como eran libres de hacer lo que se les antojase con aquella gente, decidieron llevar a cabo experimentos con ellos ningún hombre ni mujer decente, pero al contingente de médicos nazis hizo alarde de tales experimentos. obligaron a muchos doctores de los que había entre los deportados a trabajar bajo la supervisión de los médicos de las S.S. Por horribles que fuesen aquellas experiencias de laboratorio, los hombres que las realizaron pudieran haber tenido excusa, de estar convencidos que, por lo menos, de que servían a la ciencia y de que los sufrimientos de aquellos desventurados conejos de indias lograrían, en fin de cuentas, ahorrar sufrimientos a los demás. 
Los alemanes practicaron la fecundación artificial en numerosas mujeres, pero las investigaciones no arrojaron resultados. ella conocía a mujeres que habían sido sometidas a la inseminación artificial y habían sobrevivido, pero estaban avergonzadas de confesar aquellos experimentos.Otro grupo fue inyectado con hormonas sexuales. No había sido posible determinar la naturaleza de la sustancia inyectada ni cuáles fueron los resultados obtenidos. Después de tales inyecciones, a muchas de las mujeres se les produjeron abscesos que les fueron abiertos en la Barraca 10. Por otra parte El semen era examinado por un bacteriólogo, que determinaba la vitalidad de los espermatozoides. En 1944, los alemanes mandaron al campo un microscopio fosforescente. Con él, podían observar las diferencias que había entre los espermatozoides vivos y los muertos.La compañía alemana Bayer mandó medicinas en envases carente de etiqueta indicadora de su contenido. A los tuberculosos se les inyectó aquel producto. No fueron enviados a la cámara de gas. Los observadores esperaron a que muriesen, cosa que ocurrió al poco tiempo.


El amor, o lo que se llamaba así en la atmósfera degradada del campo de la muerte, no era sino una desviación de lo que es para la gente normal, puesto que la sociedad de Birkenau había quedado reducida a una desviación también de la sociedad humana normal.Los superhombres que tenían en su mano sus  destinos trataron de extinguir todo deseo sexual en los prisioneros. Corría por el campo el rumor de que mezclaban con nuestra comida ciertos polvos para reducir o destruir el apetito sexual. Como los hombres de las S.S. podían excitarse demasiado ante la proximidad de tantas mujeres jóvenes y hermosas a las que veían demudas y expuestas totalmente a su mirada, se les habían proporcionado burdeles con prostitutas alemanas para su uso.
Sin embargo, rara vez era la compasión la que inclinaba a los hombres a repartir su poco abundante comida. Ésta era la moneda con que se pagaban los privilegios de índole sexual.Sería inhumano condenar a las mujeres que se veían obligadas a descender tan bajo para conseguirse un mendrugo de pan. La responsabilidad de la degradación de las internadas la tenía la administración del campo.Sea de esto lo que fuere, la prostitución era un fenómeno ordinario en Birkenau, con todas sus lamentables consecuencias, a saber, enfermedades venéreas, alcahuetas, etcétera. 



Teníaas entre ellas a una polaca de unos  cuarenta y que había sido en su tiempo profesora de física. Su marido había muerto a manos de los alemanes y sus hijos habían sido enviados a algún lugar terrible, o acaso a la muerte. Una prisionera, que era funcionaría, dedicó interés particular a esta bonita, delicada e inteligente mujer. La profesora sabía que si cedía, se ahorraría por lo menos la tortura del hambre. Debió librar una gran batalla contra la tentación, pero por fin, sucumbió.La Lageralteste, la "reina sin corona del campo", quien residía en el Campo E, en el cual vivía yo entonces, no faltaba nunca. Era una criatura joven y frágil, una muchacha alemana de unos treinta años. Se las arregló para vivir durante diez años, yendo de un campo para otro.
Durante aquellas orgías, las parejas que bailaban juntas iban aficionándose más y más recíprocamente. Algunas mujeres se vestían de hombres para dar cierto aire de realidad a su proceder. 








ENSAYO LOS HORNOS DE HITLER





Nombre del alumno: Valentín Sánchez Ibarra


Materia: Comprención lectora y redacción ll


Escuela: Epoem 258


Nombre del Prof: Liliana Fuentes


Titulo del tema: Los Hornos de Hitler


NL: 47


LOS HORNOS DE HITLER

El presente libro es un testimonio, pues no reúne los requisitos de una crónica, de una sobreviviente de los campos de concentración Nazi de Auschwitz y Birkenau. Nombres de no grata memoria pues resumen quizás, el punto m's bajo de la crueldad y el fanatismo humano. Si la realidad se impone sobre la fantasía, resulta estrujante la profunda oscuridad que puede esconder el alma humana. La doctora Olga Lengyel escribe sus experiencias en los nombrados campos de exterminio desde su llegada, hasta la liberación. Sus detalladas descripciones comprenden en su totalidad el libro. Su intención es compartir su experiencia para que el futuro, no nos tomó' por sorpresa.
A principios de 1944, dos terceras partes de Europa, pertenecían al Tercer Reich. Es decir, al imperio que según Hitler, está' destinado a cumplir mil años. La acción sucede en la ciudad de Klausenburg o Clud como comúnmente se conocía a la antigua capital de Transilvania. En ella un matrimonio de doctores: Miklos y Olga Lengyel contaban con su propio hospital, producto del esfuerzo el trabajo y la dedicación del esposo. Su familia constaba de dos hijos: Thomas y Arved, los padres de la autora y su padrino. El peligro de una ciudad en medio de la guerra se respiraba en el ambiente, pero el gobierno local simpatizaba con el régimen.
Nazi y colaboraba con ellos. Todos pensaban que las narraciones de un oficial Nazi que los trata' antes de su arresto, eran meras exageraciones, producto de una mente alcoholizada con el fin de crear miedo en la población. Algo se escucha de los campos de concentración. Imposible creer que tal crueldad sea posible. Se sabe que parte de la ideóloga del Partido Nacional Socialista de los Trabajadores Alemanes se fundamenta en la creencia de una raza superior. Los alemanes son Arios, descendientes de una raza caucásica, cuyo privilegio resida en no haberse mezclado jamás con cualquier otra. esta raza es superior a todas las demás. Esta raza es la destinada a dominar al mundo. Lo anterior, fue ciegamente credo por millares de soldados y civiles y había desembocado en la segunda guerra mundial.
Un despido masivo de judos sucede, la confiscación de sus bienes se realiza y en cuestión de segundos quedan reducidos a la pobreza. El gobierno Húngaro pro nazi, facilitaba la acción de la policía secreta, conocida como la Gestapo, y las fuerzas de los SS. Los saqueos a los negocios por los mismos soldados, eran normales as' como los fusilamientos en masa de los bosques. Los cuerpos eran arrojados al río. Durante una larga temporada, las señoras que compraban pescado en el mercado, se asombraban de descubrir restos humanos en el estómago del pescado cuando lo limpiaban.

Cada tren descargaba de cuatro a cinco mil pasajeros, todos eran custodiados por guardias de la SS y los dividan. Niños y viejos a la izquierda. Olga sospecha que los mayores serán mandados a trabajos forzados y miente al decir que su hijo mayor tiene menos de doce años. De modo que toda su familia, salvo ella y su esposo pasaron a engrosar las filas izquierdas. Una brisa fresca recordaba el olor de la carne quemada. Todo estaba rodeado por alambres electrificados de paz. El matrimonio Lengyel es separado. Las mujeres fueron obligadas a desnudarse y metidas a un hangar. Olga pudo pasar de contrabando unas píldoras con veneno por si necesitaba de ese 'último recurso pero recuerda "mi vergüenza estaba superada por mi miedo". Las examinaron delante de soldados borrachos y posteriormente las raparon. Cualquier intento de desobediencia era contestado con golpes a los genitales o la cabeza. Olga se encontraba en el campo de concentración de Birkenau, a ocho kilómetros de otro conocido como Auschwitz. Un edificio de rojo ladrillo que guardaba el extraño olor dulzón llama' la atención de Olga; se le dijo que era una panadería.
Solo eran de trabajos forzosos. Birkenau era un campo de exterminio donde las cámaras de gas y los hornos crematorios, simplemente, no dejaban de funcionar. La barraca 26 era una especie de establo donde se encontraban unos camastros y dormían de 16 a 20 personas. Las barracas recorrían todo el campo y eran alumbradas por las noches con fuertes reflectores.
Dos días después, les dieron su primera comida, una bebida nauseabunda que burlonamente denominaban café' y a mediodía, una sopa de olor repugnante, y por la tarde, un trozo de pan negro. Las custodias las golpeaban a la menor provocación. Irka, una polaca que llevaba cuatro años viviendo en Birkenau le habla a Olga de los hornos. Olga descubrí que había mandado a toda su familia a la c'mara de gas. Incluido a su hijo quien no había sido seleccionado. Olga se desmoraliza e intenta localizar a su esposo pues, en su calidad de doctor, pudiera vivir en algún lado. Cuando lo encontró', ambos se asombraron del rápido cambio que tenían. Sus esqueléticas figuras rapadas se encontraron de frente a frente.


VALENTÍN SÁNCHEZ IBARRA

lunes, 3 de junio de 2013

CAPITULO 5 LAS LLAMADAS DE LISTA Y LAS SELECCIONES



Esperábamos ser sacados del bagon sin mas demora pero no fue asi teníamos que pasar todavía la octava noche en el tren apilados lo vivos ensima de otros para evitar el contacto con los cadáveres en descomposición fuera de los bagones había un bosque de alambradas con puas que estaba iluminado por reflectores poderosos al poco tiempo un oficial que nos enteramos era el comandante del campo vino a resibirnos bajo su custodia las mujeres fueron colocadas a un lados y los hombres a otro de 5  en fondo se nos notifico que estaban destinadas las ambulancias al transporte de los enfermos pero la realidad era para llevarlos a las cámaras de gas y de allí a los crematorios en cuanto salimos del bagon del ganada mi madre, mis hijos y yo quedamos separados de mi padre y de mi esposo ahora estábamos formado en columnas que se extendían hasta centenares de metros, el tren había descargado de 4 a 5 mil pasajeros nos escogieron unos a la derecha y otros la  izquierda aquella fue la primera “ selección”  en la cual se separaron los prisioneros que iban hacer sacrificados para después mandarlos a los crematorios a los niños y a los viejos se les ordenaba a la izquierda, cuando se despedían se oian gritos desesperados y llantos frenéticos  si pretendían resistirse los viejos como los jóvenes los golpeaban sin compasión los guardias de las S.S. nos llego el turno mi madre, mis hijos y yo avanzamos hacia los seleccionadores. El seleccionador iso una seña a mi madre y a mi para que nos incorporaramos al grupo de los adultos mando a mi hijo mas pequeño con los niños y los ancinos lo cual equivaleria  a su exterminación inmediata, ante Arved mi hijo mayor se quedo indeciso, a mi madre y a mi hijo Arved los condenaron a la muerte.
Los campos se hallaban separados por terraplenes de un metro, encima de ellos había tres hileras de alambradas con puas, cargadas con fluido eléctrico al entrar en los terrenos del campamento y pasar por distintos campos distinguidos edificios de madera, las alambradas que rodeaban estas estructuras paresian jaulas encerradas en estas habían mujeres cubiertas con miserables harapos con las cabezas rapadas y los pies descalzos, mendingando un mendrugo de pan o un chal para cubrir sus desnudes. De pronto apareció en medio de aquel rebaño humano una mujer corpulenta y bien vestida con un garrote macizo soltaba golpes siniestra y adiestra sobre las que se interponían en su camino. Luego un pelotón de soldados nos metió a empujones, nos encontraron en el interior de un especie de hangar, nos convirtieron en un grupo tan compacto que era verdaderamente doloroso tratar de moverse, se serraron las grandes puertas nos ordenaron desnudarnos, nos sentimos asaltadas por las sensaciones mas extrañas, nos habíamos probeido de capsulas de veneno, por si se ponían las cosas peores al despojarnos de cuanto teníamos los alemanes no estaban exigiendo también estos venenos. Se nos ir a los baños, teníamos que pasar a otra habitación completamente desnudas a excepción de los zapatos y no sabia donde ocultar mi veneno teníamos que abrir las manos mientras nos inspeccionaban. Logre esconder mi mayor tesoro el veneno, en una abertura del forro de mis botas, las que pretendían quedarse con sus papeles fotos, libros de rezo,  los guardianes las golpeaban o las tiraban del pelo tan brutalmente y terminaba por desplomarse al suelo se nos sometio a un reconocimiento a fondo según los nazis aun examen oral rectal y vaginal teníamos que tendernos en una mesa desnudas para dejarnos tantear por ellos en presencia de soldados borrachos que hacían muecas y sonrisas obscenas se nos empujo a otra habitación donde nos esperaban hombres y mujeres armados de tijeras y maquinillas para cortar el pelo nos iban a rapar y depilar, el cabello cortado era recogido en grandes sacos para ser utilizado de alguna manera, era una de las materias primas mas valiosas que necesitaba la industria alemana se nos empujo como un rebaño a la estancia de duchas fuimos pasando en rueda bajo las regaderas que nos mojaban con un hilo de agua caliente, en todo aquello no empleábamos mas que un minuto luego nos espolvorearon con desinfectante la cabeza y las partes corrientes del cuerpo no estábamos secas todavía cuando nos isieron parar a la tercera habitación, allí fue donde resibimos nuestra ropa carcelaria, no tengo palabras para describir los extraños harapos que se nos dio como ropa intima, la indumentaria surgiría también una mascarada grotesca, había unas cuantas blusas del material a rayas destinado a los presos.


VALENTIN SANCHEZ IBARRA 

CAPITULO 6 EL CAMPAMENTO



El campamento estaba dividido por la “lagerstrasse” que era la avenida principal y tenia unos 500 metros de largo, flanqueaba a ambos lados por 17 barracas, con los números pares a la izquierda y los impares a la derecha. La barraca numero uno era el deposito de los alimentos, la numero dos se destinaba a la administración, alli también se hallaba la casa de la “Lageraeleste”, las soberanas sin coronas era una joven maestra de kindergarten de una pequeña ciudad checa los alemanes la habían elegido para desempeñar aquel cargo, confiándole la autoridad mas alta sobre las internadas, reinaba como dueña y señora absoluta de las 30 mil mujeres del campo. Se escogia entre las prisioneras las policías femeninas del campo, su misión principal consistía en hacer retirar a cuantos se acercaban demasiado a las alambradas para hablar con las internadas. El personal de la cocina estaba integrado por 400 mujeres, no comían el alimento corriente se preparaban sus comidas especiales, para su uso personal retiraban gran parte de la comida destinada a todo el campo también se apropiaban de las conservas y la margarina, no solo para consumirlas sino como moneda de cambio. Cuando se les encontraba robando, se les obligaba a correr dentro del campo durante horas y horas sin descansar, llevando en las manos pesadas piedras, en medio de la cabeza se les hacia un corte de pelo en forma de banda, los alemanes llamaba a esto Deporte. La mayor parte de nosotras, llevábamos una vida animal pero las judías y las rusas eran tratadas con crueldad, mientras que las alemanas gozaban de ciertos privilegios. Dos barracas habían sido convertidas en lavabos, a través de cada una de ellas pasaban dos tubos de metal que llevaban el       agua a las llaves, la daban una o dos veces al dia, y durante una o dos horas eramos teóricamente libres para lavarnos, debíamos realizar nuestra limpieza personal. Torturadas por la sed no desaprovechábamos jamas la ocasión de cambiar nuestras porciones de pan o margarina por medio cuartillo de agua, el agua que fluia por aquellos tubos roñosos de los lavabos apestaba, tenia un color sumamente sospechosos, difícilmente podría decirse que era agua potable, aquella agua era mejor que la de la lluvia que se remansaba en los charcos algunas internas sorvian el fango como perros y morían había dos fosas destinadas a evacuatorios cada una de ellas contaba de una trinchera pavimentada de cerca de un metro de profundidad sin embargo la presipitacion estaba a la orden del día habría un gran numero de prisioneras que parecian entiritis crónica, a esta enfermedad se debía la inmundicia que había al rededor de los evacuatorios, las afectadas no podían resistir mas y hacían sus necesidades junto a las barracas, si las vigilantes las descubrían eran golpeadas brutalmente.


VALENTIN SANCHEZ IBARRA